aventura en bangkok

Aventura en bangkok, la historia de un viaje mochilero.

Busqué vuelos baratos a Bangkok y no me lo pensé demasiado. Encontré uno perfecto para hacer un viaje mochilero a Bangkok y, tras vacunarme y comprar el imprescindible repelente de mosquitos, me dirigí a la capital de Tailandia deseando vivir una experiencia inolvidable. Me sorprendieron la cantidad de vuelos a Bangkok disponibles.

Comenzaba mi aventura en Bangkok.

Por suerte, nunca me gustó el tópico sobre la ciudad, por lo que no me centré en ese tipo de actividades. Sin embargo, no tardé en descubrir cómo un viaje por el río Chao Praya es más que divertido. Por poco menos de 20 bahts pude ver el skyline y disfrutar de la esencia de la ciudad.

Me encantaron templos como Wat Arun y Wat Po. El palacio real me sorprendió por su monumentalidad y su solemnidad. Sin embargo, me enamoré de Wat Ratchanatdaram, un pequeño templo sin turistas en el que pude entender mucho mejor la importancia de estos espacios para la meditación.

Entre paseo y paseo descubrí que los parques de la ciudad no dejan de ser una invitación a la relajación y a entrar en contacto con la naturaleza. Lumphini Park, sobre todo a primeras horas de la mañana, me confirmó que un parque tailandés también puede convertirse en un centro de ocio y ejercicio. Lo mejor del caso es que tras relajarme me fui a Chinatown para meterme de lleno en uno de los mercadillos más animados de la ciudad.

Y para terminar, la comida. Me quedo, definitivamente, con el Khao Pad Goong (arroz frito), el tod man (un pastel de pescado) y el Tom Yun Goong (una sopa picante con gambas). La verdad es que me encantó pasear por los puestos callejeros y probar nuevas recetas.

Además, la ciudad parece admitir muy bien al clásico mochilero, por lo que me sentí como en casa desde que llegué hasta que, lamentablemente, tuve que marcharme.

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